Objetivos
"Nunca nos marcamos objetivos. El objetivo es afrontar el próximo partido con la ilusión de ganarlo. La sucesión de resultados es la que marca las expectativas y fijar a priori esos objetivos no conduce a nada ni tiene valor alguno. Es una pérdida de tiempo"
El infierno, las buenas intenciones y la responsabilidad social corporativa
En cualquier caso, lo importante es que la decisión no dependa de la hipotética “buena voluntad” de un banco (¿acaso tienen voluntad, ni buena ni mala, las entidades financieras?), ni tan siquiera de un código de buenas prácticas. Basta con ver los Criterios Específicos de Buenas Prácticas que figuran en la página web del Banco de España para abandonar toda esperanza www.bde.es. Todo lo que no sean normas legales claras y comprensibles corre el riesgo de convertirse en pura publicidad y propaganda. Según el ministro y los portavoces de los bancos, hay cosas que se pueden hacer “con buena voluntad”. Háganse por ley y nos quedaremos todos más tranquilos.
Garzón y las garantías de los ciudadanos frente al estado
Con relación a la condena al juez Garzón ha opinado muchísima gente, en general con argumentos bastantes similares y bastante lejanos a su fundamentación jurídica.
Modelos simples para una realidad compleja
El cura de Mondragón
"En economía sólo hay dos teorías. Una en la que manda el dinero que alquila hombres para conseguir más dinero. Otra en la que manda el hombre que alquila dinero para beneficio de los hombres"
José María Arizmendiarrieta "el cura de Mondragón"
Incendies o la delgada línea que separa a víctimas y verdugos
Cuando veo cualquier película o serie de ficción en la cual hay niños que son objeto de malos tratos y violencia, me resulta inevitable correr al lado de mis hijos, normalmente dormidos en ese momento, aliviarme, incluso enorgullecerme, de que su vida sea tan distinta a lo visto en la ficción y conjurarme para que nunca les pueda suceder nada parecido. Instinto protector de padre.
La última vez que me ha sucedido ha sido viendo la película Incendies del canadiense Denis Villeneuve. La trama gira entorno a la búsqueda de un hijo perdido por parte de su madre durante la guerra civil de Líbano. Una excelente película, entre otras cosas, por la capacidad de mostrarnos de manera absolutamente creíble y estremecedora, no sólo el horror sino también la delgada línea que separa a víctimas y verdugos. La facilidad con que los primeros llegan a convertirse en los segundos. La posibilidad de que ambas categorías se materialicen simultáneamente sobre la misma persona o grupo de personas.
Y llegados a este punto, junto al propósito de evitar con todas mis fuerzas cualquier sufrimiento a mis hijos, va surgiendo también el temor de que lleguen a convertirse no tanto en víctimas como en verdugos. Y con la misma convicción me conjuro a evitar que los valores que quiero inculcarles y mi propio ejemplo nunca les induzca a sentirse tan asustados, a sentir tanto odio al que es diferente, como para que, amparados en su calidad de víctimas reales o ficticias, sientan que está justificado infligir dolor y tormento.
Y quiera dios, el destino o lo que sea que dirija nuestras vidas, que nunca les toque verse en la tesitura de ser víctimas o verdugos.
Romney es el hombre que necesita EEUU. Pero no Mitt sino George
"Su filosofía reconocía la conexión entre trabajadores, directivos, accionistas y comunidades. ... Rechazó el individualismo que pregonaban los conservadores como una simple bandera política para encubrir la avaricia. El espíritu empresarial era vital, pero la prosperidad no era un producto individual, sino que se generaba dentro de una comunidad mediante negociaciones y compromisos. ... Fue un republicano orgulloso"
El comentario se refiere a Romney. Pero no a Mitt sino a su padre George. El artículo Romney is the right man for America. George Romney, that is del Washington Post, confronta la actual sociedad estadounidense con la de hace 40 años mediante la comparación de los candidatos a presidente republicanos George y Mitt Romney.
Un consejo para organizarte mejor: no hacerlo
Interesante post de Michael Schrage, Tip for Getting More Organized: Don't, sobre organización personal. Extraigo algunos párrafos.
"Cuando se trata de invertir tiempo, pensamiento y esfuerzo en la organización productiva de uno mismo, menos es más"
"La organización es un desperdicio; obtener sus beneficios es la productividad"
"La lección fundamental es que cuanto mejor queremos organizarnos, más ineficientes y derrochadores nos volvemos. Es más probable que hagamos más y mejores cosas dedicando menos tiempo y esfuerzo a la organización y una mayor atención a los resultados deseados. No se trata de trabajar para organizarnos mejor, sino de conseguir las tecnologías adecuadas que respondan a nuestras necesidades de productividad personal. El problema no es que dependamos demasiado de la tecnología para organizarnos, sino que aun no somos lo suficientemente dependientes de ella"


